Cinco años ya de errante.
Abdiqué a las supuestas delicias de la vida moderna, de un trabajo estable y la tan fatídica deuda. Ese reino de mentiras e ilusiones que no alimentan más que la inercia de seguir adelante, sin mirar. El goce de la superación individual, siempre sesgando a otras personas sin siquiera verles el rostro, sin ponerles alguno... tan sólo un concepto, el de aquellos: los pobres, los malvididos, pordioseros, huevones, comunistas, el rebaño reemplazable. Porque con eso basta para no sentir culpa, dejar de lado esa empatía tan distante. Para ello tenemos el entretenimiento, todos aquellos sentimientos que son tan propios del ser humano se nos muestran en películas, novelas, historias a siete pasos de distancia... la justa para sentir de manera fugaz y después a volver al trabajo, a comprar y comprar. Insisto, abdico. No me llena este reino del consumo, del tener, del poseer... incluso de tener y desechar. ¡Vaya dicha! lo tengo y lo desecho, al fin y al cabo consigo uno mejor, porque estamos progresando (o eso dicen). Precisamente por esto es que renuncié, el concepto de progreso me parece una farsa, una treta mal parida.
+++
- ¿A dónde vamos?
- Anca Luis, o chez Luiz, si así lo prefieres.
- Ah, que eres un naco, te digo.
- Y un Caco que aún no corta cabezas y las cuelga fuera de su cueva, porque ni cueva tengo ya.
- ¿De qué estás hablando?
- Ya sabes, de un poquito de todo y mucho de nada.
- Vales verga.
- Seh.
- ¿Tons?
- Pues en rumbo, he quedado de llegar temprano para arreglar las cosas.
+++
Fue un fin de semana plagado, un conjunto de risas enfermas frente a un escenario idílico. Carencia de conciliación, una distracción de aquello que enfrento. Voy en rumbo, siempre al paso (aunque tiene tiempo que el cambio de paisaje no es un cotidiano, un momento de discordia en el cual estoy sumido... es por mí, quizás por mi miedo - un miedo sin razón, sin que esté delimitado; porque bien sé que delimitarlo sería sólo por anularlo, por dejarlo guradado y pensar que todo quedó claro, un autoengaño.); traigo siempre en mi bolsillo una idea de Kavafis, quizás también de Homero con su Odisea, lo importante es el camino no el destino. Es mi viaje a Ítaca.
Rondo estos días ideas ajenas, son tantas, pero éstas se encuentran por lo pronto presentes... son trozos de mi espiral.
La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer - Bertolt Brecht (es por esto que no temo morir, es por esto que no comprendo la necedad de no aceptar la caída de creencias, su renovación.)
Algo que dijo Maquiavelo, cambiar todo para volver a lo mismo.
Tout le rêve de la démocratie est d'élever le prolétaire au niveau de bétise du bourgeois. - Flaubert
Silencio la tierra va a dar a luz un árbol - Huidobro
La mayoría de las personas padecen de no saber decir lo que piensan y ven. Dicen que no hay nada más difícil que definir en palabras una espiral: es necesario, dicen, dibujar en el aire, con la mano y sin literatura, el gesto ascendente y ordenadamente enrollado con el que aquella figura abstracta de los muelles o de algunas escaleras se manifiesta a nuestros ojos. Pero, siempre que nos acordemos que decir es renovar, podremos definir sin dificultad una espiral: es un círculo que sube sin llegar nunca a acabarse. Sé muy bien que la mayor parte de la gente no se atrevería a definirla así, porque supone que definir es decir lo que los otros quieren que se diga, y no lo que es preciso decir para definir. Lo diré de otro modo: una espiral es un círculo virtual que se desdobla subiendo sin nunca realizarse por completo. Pero no, la definición sigue siendo abstracta. Buscaré lo concreto, y todo podrá verse: una espiral es una serpiente sin serpiente enroscada verticalmente en torno a nada. - Pessoa, Libro del desasosiego
Yo nunca hice otra cosa que soñar. Ese ha sido, y sólo ese el sentido de mi vida. [...] Nunca pretendí ser más que un soñador. Nunca presté atención a quienes me hablaron de vivir. [...] Mi manía de crear un mundo falso me sigue acompañando, y sólo con mi muerte me abandonará. - Pessoa
te a
ce i
te u
ere ene o
Me niego a la mentira, porque más que una costumbre, se torna en un estilo de vida.
Formo parte de una generación de consumo, de individualización, de la diferencia entre tú y yo atascada de jerarquía. Tejieron el declive de nuestra rebeldía dándonos el placebo adecuado. Es este hilván el que trato de cortar para estar siempre en el proceso de uno nuevo.
3 comentarios:
espiral: serpentina que se rinde ante su propio peso al no poder ceñir al aire, deseo de girar y encontrar el centro, la apología de lo absurdo.
:p
¡Vaya! difícil tarea dejar de soñar, dejar de distraerse, y a veces, lograr sumergirse en otras cosas que no sean la realidad. Mejor ni pensarlo o mejor transformarlo, mejor escribirlo.
Tú formas parte de la generación Preferiría no hacerlo, no de esa de consumo que dices.
Un abrazo.
Publicar un comentario